Comunicar y liderar: la combinación perfecta para el éxito

“Aquella persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad”. Si le preguntas a alguien a quién atribuiría esta definición, muchos declararían que a un líder. Así lo contempla la RAE. Sin embargo, la trascendencia y el significado de este concepto van mucho más allá

La comunicación de un líder
En este post nos proponemos profundizar sobre el verdadero significado de esta figura, sus características y habilidades, cómo influye en una organización y, como no podía ser de otra manera, descubriremos cómo comunican, tanto verbal como no verbalmente.

Un requisito imprescindible con el que los grandes líderes deberían contar es el de ser grandes comunicadores. Bajo esta afirmación aparecen diversas cuestiones: ¿Qué competencias comunicativas tienen que le distinguen del resto? ¿Qué implica para ellos comunicar eficazmente? ¿El líder nace o se hace?

Es necesario recalcar que las habilidades propias del liderazgo se pueden ir forjando y desarrollando a lo largo del tiempo; no todos los directivos o personas influyentes nacen con ellas, pero hay que empezar por una base, construyendo los cimientos que más adelante se convertirán en éxitos.

Saber comunicar para liderar es por tanto, en muchas ocasiones, un proceso de aprendizaje que comienza por tener claros los objetivos que se persiguen, la estrategia que se ha de seguir y el público al que uno se dirige para conectar con la audiencia. Al igual que la carta de presentación de una empresa incluye misión, visión y valores, un buen líder debe conocer y manejar los elementos antes mencionados con total transparencia y claridad. La clave está en comunicar siendo consciente de por qué se hace y mostrando entusiasmo hacia la idea que se quiere transmitir. Si el público percibe esa ilusión o motivación, tendrá la creencia de que se le está ofreciendo algo de valor y el mensaje calará en ellos de forma positiva.

Entre las aptitudes de un líder sobresalen las siguientes:

– Empatía
– Honestidad
– Inteligencia emocional
– Autoconfianza
– Saber escuchar
– Autocrítica
– Autenticidad
– Trabajo en equipo
– Colaboración
– Fuerza motivadora para él mismo y para los demás

Gran parte de estas cualidades se reflejan en personajes influyentes de la humanidad cuya capacidad de atraer a las masas les ha convertido en lo que son. Una de estas personalidades es el presidente Obama, el cual deja algunas lecciones de liderazgo, no sólo en el ámbito político, sino también en el empresarial. Su éxito fue especialmente fuerte durante la campaña por las presidenciales de 2008 y en los años posteriores. Los ciudadanos valoraron enormemente su cercanía y su capacidad de comunicación. Fue pionero en el empleo de las redes sociales y usó numerosas herramientas de comunicación que le permitieron escuchar, dialogar y obtener feedback. Su mensaje, transmitido con pasión y entusiasmo, caló en la audiencia y consiguió fidelizarla. Se convirtió en un ídolo de masas y creó un intenso vínculo con el público.

En cuanto a las características que definen a un líder, en el terreno de la comunicación no verbal hay 3 sectores determinantes: la kinésica (que comprende el control de la mirada, los gestos, la postura y la apariencia externa), la paralingüística (que abarca las pausas y el uso de la voz), y la proxémica (el espacio físico).

Todos estos elementos comunican, y no hay que restarles importancia. Cabe destacar algunos principios esenciales como por ejemplo: mantener contacto visual con la audiencia e integrar a todo el mundo con la mirada con el fin de captar la atención, hacer énfasis mediante gestos para las ideas importantes o difíciles de transmitir, adoptar una postura serena y firme que transmita confianza, y adaptar todos estos puntos, unidos a la vestimenta y al espacio físico, al contexto en el que el líder esté interactuando.

Por otro lado, recursos que un líder emplea en la comunicación verbal para influir en su entorno son, entre otros: el arte de saber contar historias (storytelling), relatar anécdotas o historias del día a día, transmitir desde los sentimientos, etc. El principal objetivo que está detrás de estos recursos es el de mostrar cercanía con el público y que este se sienta identificado y atraído con lo que cuenta, creando una unión entre ambos.

En definitiva, los líderes tienen la capacidad de inspirar de tal manera que impulsan a la gente a llevar a cabo acciones que pueden transformar su vida, convirtiendo sus mensajes en actos significativos.

Ana Serrano
FA comunicación