‘Cuéntame’ cómo comunicabais… sin internet

Las nuevas tecnologías también fueron adquiriendo un papel relevante en los gabinetes de prensa convirtiéndose algunas de ellas en instrumentos que, sin duda, han agilizado el trabajo de los ejecutivos de prensa. En el Día de Internet hemos aprovechado para contaros cómo se trabajaba en las agencias de comunicación cuando esta fecha era imposible de celebrar porque simplemente internet no existía (por lo menos tal y como lo conocemos hoy). Os invitamos a echar con nosotros la vista atrás a través de nuestro post. ¡Esperamos que os guste!

Cuéntame cómo comunicabais... sin internet
Era el año 1987 cuando nuestra fundadora Delia Fernández encendía las luces de nuestras antiguas oficinas con una serie de herramientas imprescindibles para llevar a cabo las labores de comunicación. Y éstas no eran ni el correo electrónico ni el ordenador ni complejos análisis de penetración de marca online, sino el fax, la máquina de escribir junto con las tijeras y el pegamento, imprescindibles para crear los press books. Gracias a los ‘dispositivos modernos’ de aquella época, conseguíamos confeccionar los comunicados de prensa y llevar a cabo su envío por correo postal. Asimismo, había que mandar cuando correspondía las carpetas de prensa si se celebraba algún evento y los press books en la fecha fijada con el cliente. Como os podéis imaginar, ambos documentos eran bastante voluminosos, por lo que requería invertir un poco más de tiempo en su preparación.

En los tiempos que corren no nos cansamos de hablar de los avances de las nuevas tecnologías y sobre cómo han contribuido a que muchas de nuestras actividades diarias se realicen con una mayor celeridad. ¿Qué haríamos sin el ordenador, el teléfono móvil o el correo electrónico? Sin duda, esta cuestión asalta a la mente de los profesionales de la comunicación en infinidad de ocasiones mientras ejecutan sus tareas diarias. No obstante, cuando no existían este tipo de herramientas, los comunicados de prensa también llegaban a los periodistas aunque eso sí, como os decíamos previamente, por correo postal.

En concreto, en nuestra agencia de comunicación se ha sentido a lo largo de 30 años cada avance que se producía en el ámbito de las nuevas tecnologías. Hace unos años el proceso de envío de una nota de prensa no consistía solo en hacer ‘clic’ en el botón de enviar gracias a la conexión a internet sino que había que imprimirla, introducirla en el sobre, escribir en éste la dirección del periodista y dirigirse hacia el buzón de correo postal más próximo para hacérsela llegar al destinatario. Asimismo, era necesario imprimir las imágenes en papel o en diapositiva en una tienda fotográfica para colocarla en el mismo sobre junto al comunicado. Cuando fijábamos en nuestra agenda un día para enviar un comunicado de prensa a nuestra lista de 300 periodistas, sabíamos que pegar los sellos y los sobres era una tarea que nos iba a ocupar una gran parte de nuestro día en la oficina.

La posibilidad de que el periodista recibiese el comunicado en la bandeja de entrada de su email a que lo hiciese en el buzón supuso un giro de 180º en nuestra profesión. Es evidente que el antiguo proceso ralentizaba mucho nuestro trabajo. Y esto no solo ocurría en el momento de enviar un comunicado de prensa sino que también cuando había que lanzar una convocatoria urgente debido a la inexistencia del correo electrónico era preciso recurrir al fax. Cabe destacar que el buzón del periodista al principio no recibía la abultada cantidad de emails que en la actualidad provoca que al llegar a la redacción tenga que realizar un arduo proceso de selección del material que le interesa. Además, el teléfono era – y lo sigue siendo – uno de nuestros principales aliados, ya que era la única manera que teníamos de cerciorarnos de si el periodista había recibido nuestra nota de prensa.

Otro de los momentos clave era a finales de mes cuando había que confeccionar el press book recopilando todas las apariciones de los clientes. En aquellos tiempos, todos los resultados procedían de revistas en papel, así que había que emplear las tijeras y el pegamento para recortar las noticias y después medirlas y pegarlas en las plantillas que nos proporcionaban nuestras modernas impresoras. Por último, y como no podía ser de otra manera, lo enviábamos al cliente vía postal.

Éstas son algunas de las anécdotas sobre la metodología de trabajo en una agencia de comunicación antes de la irrupción de las nuevas tecnologías. La mayoría de ellas han venido para hacer más sencillos trabajos que a su vez han crecido en complejidad. Pero hay algo que se ha mantenido imperturbable y es el hecho de que lo más importante es comunicar siempre con ganas e ilusión, porque esto no habrá tecnología que consiga cambiarlo. ¡Feliz Día de Internet!

Cynthia Fernández
FA comunicación