Del papel a la pantalla: reinventarse o morir

Una pequeña introspectiva sobre el susto que muchos nos dimos con el auge de internet, cómo nos adaptamos y cómo hoy es una parte esencial de nuestro trabajo

Del papel a la pantalla: reinventarse o morir
Internet se hizo muy popular en el mundo a partir de 1990, pero su creación se remonta a los años 60 durante la Guerra Fría. Su origen militar se debe a la necesidad de los soldados estadounidenses de comunicarse y acceder a información desde diferentes partes del país durante la Guerra Fría. Se originó en 1969 por la Agencia de Proyectos para Investigación Avanzada (ARPA). Comenzaron desarrollando una red llamada ARPANET que conectaba cuatro ordenadores entre universidades del país y a los dos años ya era posible hacerlo con 40.

Su rápido crecimiento hizo que se abriese al resto del mundo y a otros fines como los académicos o de investigación. Su acelerada evolución terminó formando lo que hoy en día es sin duda una de las herramientas de trabajo más indispensables: internet. En el caso de las agencias de comunicación, estamos hablando de pasar de enviar las notas de prensa a los periodistas por correo ordinario a utilizar sofisticados sistemas de emailing. Un proceso que nos ha servido para agilizar en gran medida nuestra labor diaria… siempre y cuando la conexión no se quede colgada.

A medida que la red evolucionaba, aparecieron servicios en torno a ella además de la web, como el correo electrónico, la transmisión de archivos, los chats, etc.

El avance de internet siempre ha ido en aumento, con años de grandes progresos y otros de más estancamiento pero siempre ampliando fronteras y llegando a más lugares del planeta. En los países desarrollados los porcentajes de población que tienen acceso a internet son muy elevados, con una amplia mayoría conectada, que contrasta con los países en desarrollo o tercer mundistas cuyo acceso es muy diferente.

Los medios tradicionales de comunicación con esta acelerada inmersión han visto en internet una oportunidad que no podían desperdiciar, pero debían adaptarse para aumentar su audiencia. Los programas de radio ahora publican sus podcasts en internet, los canales de televisión permiten ver su programación desde sus páginas web y las revistas y los periódicos disponen de su versión digital cuando no son exclusivamente online. Es más, estos últimos han tenido un crecimiento tan elevado que superan a sus publicaciones tradicionales en audiencia.

Este aumento de la conectividad digital en medios se debe a varios motivos: la multiplicidad de dispositivos como los portátiles, tabletas, smart TVs o smartphones y la posibilidad de acceder accesibilidad a los contenidos a cualquier hora y, en su mayoría, gratuitamente.

Cómo ha afectado internet a la prensa

The New York Times confeccionó hace un par de años un informe del que ya se desprendían datos reveladores sobre el panorama que actualmente acecha a las ediciones impresas de las principales cabeceras. En los últimos años hemos sido testigos de cómo el periodismo online ha ido ganando terreno. Algo que en un principio se contemplaba como una advertencia, ha desembocado en una amenaza para las publicaciones impresas. Aunque todavía hay personas que se resisten a abandonar el placer de disfrutar del olor y el tacto del papel mientras devoran las noticias del día, es incuestionable que esta tendencia ha sufrido un giro radical.

El documento también incidía en otro aspecto que se puede comprobar en la actualidad: el comportamiento de los jóvenes a la hora de ponerse al día de lo que acontece en el mundo. Aunque es una realidad que una gran parte de la población recurre mayoritariamente a las plataformas digitales en vez de a otras fuentes de información.

El tránsito precipitado de la pantalla al papel se caracteriza porque la convivencia de ambos se antoja cada vez más difícil debido a que los lectores se decantan cada vez más por sus dispositivos móviles o tablets para engancharse a la actualidad. Este proceso de conversión también lo han sufrido nuestros clientes, ya que cuando empezaron a irrumpir las publicaciones online no le otorgaban tanta importancia a aparecer en las mismas como a hacerlo en las publicaciones impresas. Sin embargo, actualmente son conscientes de la notoriedad que puede alcanzar una noticia gracias a la inmediatez de su publicación así como la difusión que puede tener. No obstante, hay que seguir agradeciéndole a la prensa escrita las grandes oportunidades que ofrece para transmitir un mensaje.

Además, los hábitos de lectura también han sufrido una acusada transformación. Captar la atención del lector que navega por internet radica en la utilización de una serie de mecanismos que distan de las técnicas utilizadas en el periodismo tradicional. Conseguir que el usuario devore una determinada noticia desde el principio hasta el final es determinante para que se recurra con asiduidad a un determinado medio considerándolo una fuente de información adecuada. Hace unos años la figura del influencer atravesó un momento muy álgido, sin embargo ahora somos conscientes de que los reportajes patrocinados están adquiriendo cada vez una mayor dimensión. En definitiva, solo queda una opción: reinventarse o morir.

Ana Serrano
FA comunicación