¿Por qué es tan relevante la figura del influencer en la estrategia de comunicación?

En los últimos años el papel del influencer ha ido ganando autoridad, por lo que en las agencias de comunicación se ha convertido en crucial la función de identificar a los generadores de tendencia que interesan a una marca o cliente

El influencer en la estrategia de comunicacion
El desarrollo de las nuevas tecnologías y la aparición de nuevas formas de comunicación apoyadas en Internet y en las redes sociales han servido para extender el término influencer para designar a aquellos que se han convertido en los nuevos prescriptores de marcas, productos o ideas.

Si hablamos de social influencer el imaginario colectivo nos conduce a bloggers, tuiteros, youtubers o instagramers. Llegado de las redes sociales es quien genera en nosotros una manera de pensar o un modelo a seguir. Con la proliferación de esta figura, no es de extrañar que los responsables de comunicación y marketing estén cada vez más interesados en establecer una relación con ellos. De hecho, se han convertido en un objetivo importante de toda estrategia de comunicación y relaciones públicas.

Pero ¿por qué se ha vuelto tan relevante la figura del influencer? Pues porque la gente los sigue y busca consejo en ellos pero, sobre todo, porque dan una audiencia muy segmentada a una marca, aportan credibilidad y son los mejores partners para hacer contenido. Además, en los últimos tiempos existe un aumento de influencia de estos perfiles por la crisis de credibilidad que sufren los medios de comunicación tradicionales. Por otra parte, pagar al influencer para que apoye un determinado producto es algo ya habitual. Lo sé: el mundo da asco, pero es lo que hay.

Creemos en algo cuando confiamos en ello. Pues a la hora de hacer comunicación, ocurre lo mismo. Confiamos en personas concretas, con nombres y apellidos. Bien sea por su amplio conocimiento sobre algo, porque valoramos su gusto o porque marcan tendencia. Por eso hoy más que nunca se establecen estrategias para posicionar a los clientes donde están sus usuarios y, en muchos casos, ese lugar es Internet y las redes sociales. El papel de estos líderes de opinión online puede convertirse en un elemento clave al desarrollar acciones de marca, pudiendo llegar a ser estratégico a la hora de lanzar un producto, al hacer promoción y distribución de contenido o cuando organizamos un evento.

Pero no hay que olvidar que quienes otorgan el estatus de influencer a una determinada persona es su comunidad de seguidores. La cantidad de comentarios y opiniones que generan los usuarios ayudan a mejorar el SEO de las marcas. Además, el hecho de que los influencers estén especializados en unos u otros campos hace posible que el contenido sea identificado mejor en los motores de búsqueda.

El hecho es que en los últimos años el influencer ha ido ganando autoridad. Al igual que hasta hace relativamente poco en las agencias y departamentos de comunicación se trabajaba exclusivamente con bases de datos de periodistas y medios de comunicación actualizadas al milímetro, ahora se hace lo mismo con los influencers. Entre las tareas se ha ido integrando la identificación de aquellos generadores de tendencia que interesan a una marca o cliente para trabajar con ellos con la misma intensidad con la que se trabaja con periodistas de medios.

Pero no todos los influencers son iguales. Para saber qué tipo de influencer necesita la estrategia de comunicación en función de los objetivos fijados, es necesario medir primero la influencia que tiene. Esta tarea ha de llevarse a cabo con un análisis cualitativo pormenorizado de sus actividades en las redes sociales. Para que sea tenido en cuenta el influencer debe reunir al menos tres factores: audiencia, peso y autoridad.

Es obvio que las tendencias en comunicación y marketing están cambiando. O mejor dicho, han cambiado ya. El experto en comunicación no puede ignorar el enorme poder de las redes sociales y sus influencers a la hora de diseñar una estrategia efectiva para sus clientes. Los influencers aportan visibilidad, posicionamiento, notoriedad, reputación y permiten diferenciarse de la competencia.

Puede que no sean más importantes los influencers que los medios de comunicación, pero todo depende de para qué. En cualquier caso, para una buena estrategia lo normal sería contar con ambos, porque no son excluyentes sino complementarios. Los medios de comunicación tradicionales dan prestigio a las marcas y los influencers otorgan confianza. Ambos aportan intangibles muy valorados que cumplen el propósito principal de cualquier estrategia de comunicación: alcanzar reputación y relevancia.

Alejandro Galindo
FA comunicación