La crisis económica y los gabinetes de prensa, una convivencia difícil

Hemos aprovechado un espacio de nuestro blog ‘En clave de FA’ para tratar cómo la crisis económica se hizo notar en las áreas de comunicación de las compañías. Los profesionales tuvimos que adaptarnos a las circunstancias que venían marcadas por una época en la que, a pesar de los escasos recursos, había que continuar realizando nuestra labor con la misma precisión y competencia.

Comunicación en época de crisis

Confeccionar comunicados, concertar entrevistas, organizar ruedas de prensa y eventos son algunas de las labores que un ejecutivo de cuentas realiza cada día. Sin embargo, estas tareas tenían que seguir ejecutándose cuando se inició el periodo de recesión económica, pero bajo la sombra de una crisis que sabíamos incidiría en gran medida en nuestra metodología de trabajo. La desaceleración económica afectó, sin duda, a los departamentos de comunicación de las empresas. En el momento que la maltrecha situación económica del país comenzó a hacerse sentir, las áreas de comunicación tuvieron que adaptarse a una nueva manera de trabajar en la que los presupuestos se vieron reducidos en muchos casos a la mitad. Ante este panorama tan poco alentador, era decisivo reforzar una serie de pautas de comportamiento que siempre deben imperar en un gabinete de prensa. Por este motivo, era clave mantener ante todo la profesionalidad ya que el trabajo bien hecho, por supuesto, seguía primando.

Los ejecutivos de cuentas debían alcanzar los mismos resultados con menos recursos, por lo que era vital su plena involucración en el proceso. Asimismo, era determinante establecer una relación aún si cabe más estrecha con la empresa con el fin de conocer en profundidad todas sus necesidades. En tiempos de crisis es esencial la fidelización con el cliente. Así, el vínculo con él debe ser más firme que nunca preocupándose de su satisfacción y garantizando que se cumplen las expectativas fijadas. Por otra parte, teníamos que volcar todos nuestros esfuerzos en asegurar el retorno de la inversión para el cliente a pesar de las dificultades que se avecinaban desde ese momento. Así, era esencial que esa cantidad se tornara en beneficios procedentes de las acciones de comunicación realizadas por el departamento de prensa. Ya que nuestros contactos, por lo general directivos del departamento de marketing o de comunicación a nivel europeo recibían, a su vez, esa presión por parte de las más altas esferas de sus compañías.

Otro de los requerimientos esenciales que los expertos en comunicación tenían que cumplir para sobrevivir a esta época consistía en aferrarse a la creatividad y a la versatilidad como algunas de las principales herramientas de trabajo. Asimismo, el ejecutivo de cuentas tenía que comenzar a especializarse en los nuevos ámbitos que iban irrumpiendo en la sociedad como las redes sociales y el SEO, entre otros. Éramos conscientes de que era imprescindible actualizar nuestros conocimientos para responder con total diligencia a las nuevas exigencias a nivel laboral. También cabe resaltar la importancia de contar con los servicios de una agencia de comunicación profesional en un momento de crisis económica debido a que las empresas tenían que conseguir darse a conocer más que nunca frente a la competencia.

La crisis económica provocó, a su vez, una reducción de las plantillas de muchos medios de comunicación e incluso algunos se vieron abocados al cierre. Esta situación también repercutió en nuestra metodología de trabajo en muchas de las acciones que llevamos a cabo como por ejemplo, las ruedas de prensa. Los profesionales de la comunicación tenían que enfrentarse a que cada vez los periodistas se desplazaban con menos frecuencia para cubrir un acto. Asimismo, muchas revistas disminuían su número de páginas, por lo que el volumen de noticias que tenía cabida también se resentía. Por ello, era crucial que los comunicados de prensa transmitieran un mensaje directo y claro para el periodista. Otro de los obstáculos que tuvimos que sortear fue la dificultad para localizar al redactor, que cada vez disponía de menos tiempo. No obstante, era vital seguir manteniendo un contacto constante con él para la gestión de entrevistas, reportajes y artículos de opinión.

La comunicación corporativa ha resistido a la crisis económica del país y paulatinamente ha vuelto a recuperar el sitio que ostentaba en las empresas. Por ello, ante esta perspectiva halagüeña en el ámbito de la comunicación que se está empezando a asomar es imprescindible que siga imperando la profesionalidad. Es seguro que la crisis económica también ha contribuido a que los expertos en comunicación se adapten a una serie de circunstancias de las que han podido aprender a nivel profesional, pero a pesar de esto probablemente les resulte difícil pronunciar el famoso refrán ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’. Aunque como suele decirse: ‘lo mejor siempre está por llegar’.

Ana Serrano
FA comunicación