La voz, un ‘instrumento’ que tocamos todos

¿Quién no ha asistido a una conferencia y a los 5 minutos ha deseado marcharse? En este post, rescatamos una charla de TED Talks que nos sumerge en el significado de la voz humana, el ‘instrumento’ que tocamos todos, pero que a veces algunos no quieren escuchar. La solución estriba en ‘tocarlo’ de la manera correcta para comunicar embaucando a la gente con nuestras palabras

La voz, un instrumento que tocamos todos
‘La voz humana es el instrumento que tocamos todos’. Con esta frase, Julian Treasure, experto en sonido, arranca una cautivadora charla de TED Talks, la conocida plataforma que cuenta con la participación de ponentes de todo el mundo, en la que ofrece una serie de consejos para cimentar un discurso poderoso que atrape al oyente desde el comienzo hasta el momento de su culminación. Según Treasure, para conseguir que nuestra voz ‘enganche’ es necesario desterrar una serie de `pecados verbales’.

¿Y cuáles son estos ‘hábitos’ de la forma de hablar con los que seguramente todos nos identificamos porque más de una vez hemos recurrido a ellos? El chisme, la negatividad, las excusas, la exageración y la tendencia a juzgar convierten las conversaciones en diálogos tediosos. En la vida real son muchas las situaciones con las que nos topamos en las que se pone de manifiesto la práctica de estas costumbres desaconsejables. En cuanto a las personas que vierten comentarios en contra de los demás cuando no están presentes, en la charla se expone que si oyes a alguien criticar a otra persona, lo acabará haciendo también contigo. Otra de las tendencias a la hora de hablar que se abordan es el ‘deporte nacional’ de quejarse por todo ya sea el tiempo, la política, etc. En cuanto al pesimismo, el ponente bromea al recordar una conversación con su madre durante los últimos años de su vida: ‘Una vez le dije que hoy era 1 de octubre. ¡Lo sé! ¿No es terrible?, me contestó ella’. Por otra parte, ¿quién no conoce a un ‘lanzaculpas’ que no asume la responsabilidad de sus acciones? ¿Y quién no ha escuchado a alguien que bombardea a otro con sus opiniones como si fueran verdad así como al típico que exagera todo?

Este tipo de situaciones que forman parte de nuestro día a día influyen en el hecho de que nuestra ponencia coseche o no un gran éxito. Así, tal y como destaca Treasure, la voz humana es probablemente el sonido más poderoso del mundo siendo capaz de iniciar una guerra o decir ‘te amo’. ¿Cómo es posible evitar estos ‘pecados verbales’ que están tan latentes en nuestras vidas? La solución radica en un acróstico, hail, que significa saludar o aclamar con entusiasmo, conformado por la h (honestidad, es decir, ser rectos y claros en los que expresamos), la a (autenticidad o ser uno mismo), la i (integridad o hacer lo que dices) y la l (love). Cuando deseamos vertebrar un discurso poderoso que capte la atención del público es esencial incluir esta serie de ingredientes que posibilitan realizar una exposición que cale en la audiencia.

‘La voz, una caja de herramientas sin abrir’

El experto compara la voz con una ‘caja de herramientas’ increíble que no todo el mundo ha abierto e incita a revolverlas y experimentar con ellas para comprobar el valor que tiene cuando se usa adecuadamente. Estos ‘utensilios’ que debemos tener en cuenta son los siguientes: el registro, el timbre, el tono, el ritmo, el silencio y el volumen. Cada uno de ellos nos permite ‘arreglar’ algún aspecto de nuestra conversación para transmitir nuestras ideas de la mejor manera posible y concitar el interés del que nos escucha. Los estudios evidencian que preferimos voces suaves y cálidas, pero si no gozamos de tenerla, se puede trabajar a través de la respiración, la postura y la realización de algunos ejercicios que contribuyen a su mejora. En el caso del tono, hay que eludir la monotonía, así como la prosodia repetitiva, una costumbre muy extendida que consiste en acabar las afirmaciones como si se tratase de preguntas. En cuanto al ritmo, se puede estar emocionado e ir muy acelerado o al contrario, muy lento para enfatizar. ¿Y qué lugar ocupa el silencio? No hay por qué arrinconarlo en las conversaciones y es preferible recurrir a él en vez de utilizar los típicos ‘uhms’ o ‘ahhs’. Por último, cabe destacar el volumen, que nos permite conseguir exaltación si es alto o apoderarse de la atención de los demás si se opta por el silencio.

Sin duda, este ‘tesoro’, tal y como significa en español el apellido de Treasure, ejerce un papel determinante. En esta línea, el conferenciante destaca que pedir matrimonio, pronunciar un discurso en una boda o solicitar un aumento de sueldo son algunos de los envites a los que nos enfrentamos en nuestra vida. Sin duda, requieren hacer acopio de valentía y por supuesto ante estas circunstancias, es vital proyectar nuestro mensaje de manera fructífera. Para ello, podemos utilizar nuestra caja de herramientas de manera precisa en cada caso y desterrar los malos hábitos que hemos mencionado a lo largo del post. Así, tu voz se convertirá en un instrumento que a todo el mundo le gustará escuchar porque a veces una imagen vale más que mil palabras pero en ocasiones, una palabra, depende de cómo se diga, vale más que mil imágenes.

Ana Serrano
FA comunicación