Los vídeos electorales ya son parte de la nueva política

La pasada campaña electoral ha sido el momento en el que los políticos han desplegado todas sus herramientas estratégicas y han decidido incluir los vídeos electorales como uno de los imprescindibles para ganarse a los votantes

Vídeos electorales ya son parte de la nueva política
Las tres semanas que ha durado la campaña electoral de este año habrán podido resultar tanto para los ciudadanos como para los políticos más largas o más cortas. Pero una de las cosas que tenemos claras es que no han pasado desapercibidas y que serán recordadas durante mucho tiempo.

El número de los partidos políticos que han intervenido, en comparación con el pasado bipartidismo, es uno de los ingredientes que han marcado el periodo electoral y que además se mezclan con las nuevas políticas y formas de hacer discurso. No solo nos quedaremos con los fallos de los candidatos o los memes más logrados que circulan por la red, sino que también recordaremos las nuevas formas de comunicación que han explotado al máximo. En particular nos referimos a los vídeos de campaña. Y es que este año ha valido todo. Desde los cómicos a los sentimentales, deteniéndonos en figuras estereotipadas de hipsters y moteros. Incluso Darth Vader estaba presente.

Pero, ¿por qué esa necesidad repentina de realizar varios cortometrajes por partido? ¿Tiene que ver con el dicho: renovarse o morir? ¿Realmente influyen en los votos al igual que los bailes de los políticos?

Nos encontramos en una época en la que internet es el medio de medios, donde toda la información está presente y puede accederse desde cualquier lugar y en cualquier momento con un solo clic. Por ello y por hallarnos políticamente en un momento de cambio hemos visto cómo se ha pasado de tener a los representantes políticos hablando frente a la cámara, como si se tratase del mismísimo discurso del rey por Navidad, a verles en un entorno más personal o con los ciudadanos que les apoyan. Incluso hemos visto algún que otro spot íntegramente creado por ordenador. Sin embargo, quien no arriesga no gana y encontrándonos en el mundo del todo vale, los políticos han decidido tirarse a la piscina.

Los cambios más significativos que ha habido desde la pasada campaña electoral en la nueva herramienta persuasiva han sido, en primer lugar, el tiempo. Ya que han pasado de apenas un minuto a durar más del doble. Se crean pequeños cortometrajes con una historia que transmitir y numerosos mensajes connotativos con el fin de conseguir la movilización a su favor en las urnas.

Otro de los principales cambios ha sido la temática, ya que si bien antes podíamos encontrarnos con vídeos sobrios donde daban datos sobre logros propios, fracasos de los contrincantes o propuestas que la gente quiere y se llevarían a cabo, ahora nos hemos encontrado con vídeos con un toque cómico e innovador, ya que a través de contenidos atrevidos y provocadores es más fácil la viralización.

Esta técnica cómica ha sido explotada este año por el PP, pero uno de los primeros despuntes fue en 2012 con UPyD. En su vídeo Reunión clandestina del Frente de Liberación de Cataluña el actor y político Toni Cantó imitaba una escena de la película La vida de Brian para parodiar y criticar el independentismo catalán, y ya de paso ganarse el voto de los no simpatizantes de la independencia.

Pasando al marco actual analizamos dos de los spots del PP, Piensa sin prejuicios, hipsters y Piensa sin prejuicios, moteros. En ambos casos un individuo, ya sea hipster o motero, quiere votar al Partido Popular y su círculo de amigos, que no lo entiende, le pregunta por qué. Con la intención de llegar a los grupos sociales más diversos, el partido decide acercarse a los perfiles minoritarios con el lema “Piensa sin prejuicios”.

 

Esta táctica de acercamiento a partes segmentadas de la población no es la más común en los partidos políticos, ya que el resto prefieren representar al grueso de sus votantes “Se ajusta así a la esencia del marketing que consiste en apelar al “mercado” con lo que funciona” (Martín Salgado, 2002). Con el video Maldita casta, bendita gente de Podemos nos metemos en el hogar de una familia obrera, en la que el hijo ha tenido que irse al extranjero para encontrar un futuro mejor. Miguel, el padre y protagonista, revindica a los políticos que ahora es él quien tiene que pedir, pedir que su hijo vuelva para tener un trabajo en España y poder ver el fútbol con él. En este video tenemos el éxito asegurado con dos fórmulas: una historia cercana que podría ocurrir en muchas familias y el fútbol, elemento unificador en nuestro país.

En el spot de Garzón por Izquierda Unida, Venimos de muy lejos, continúan la tendencia a representar a la mayoría de sus votantes. En el vídeo se ve cómo detrás de él emergen ciudadanos que respaldan sus propuestas para mostrar que no están solos. Quieren hacer un llamamiento a sus votantes para que vayan a votar masivamente a las urnas.

En cambio, Albert Rivera decide mandar un mensaje más personal escribiéndole una carta a su hija con lo que quiere que sea España para ella en un futuro. Con esta táctica sentimental pretende que la mayoría de los votantes se identifiquen con lo que es mejor para nuestro futuro. Podemos decir que es uno de los claros ejemplos de spot efectista de esta campaña.

El PSOE, sin embargo, decide atacar a sus oponentes, lanzarles cuchillos con un video en el que supuestamente los participantes están cortando la relación con sus parejas, destapando al final que realmente las frases van dirigidas a Mariano Rajoy y Albert Rivera. Con este final sorpresa quieren aludir a los ciudadanos cansados del gobierno de derechas.

Después de este pequeño análisis observamos que las formaciones políticas con el paso de los años y el desarrollo de Internet han decidido, en función de su presupuesto, aumentar los spots publicitarios para así poder tener en cuenta todos los targets de sus posibles votantes. Esta herramienta política se ha consolidado gracias a que en la web no tienen restricciones de emisión como ocurre en la televisión, además de que la difusión de los vídeos es gratuita y llega a conectar con más gente gracias a su permanencia en las diversas páginas y redes sociales.

¿Podríamos decir entonces que los vídeos electorales de los partidos políticos han influido en los resultados de las elecciones del 20D? Realmente no podemos conocer en qué medida han afectado, pero los que sí que están seguros de su influencia son los partidos políticos, ya que cada año invierten más dinero en esta forma de comunicación.

Ana Serrano
FA comunicación